Estoy muy agradecida de María Elena, de su generosidad, paciencia, delicadeza, orden, entrega y vocación de sanadora. Llego a mi en el momento en que estaba experimentando crisis de pánico, no podía estar con mucha gente en el metro, me ahogaba, mi corazón se me escapaba, sentía que no podía controlar lo que sucedía con mi cuerpo, tenía que alejarme de las aglomeraciones, lo que me preocupaba porque empezaba a afectar mi llegadas al trabajo o a cualquier compromiso en las horas de alto desplazamiento de personas, tampoco podía mantenerme en calma en los espacios cerrados. No quería medicarme y me encontré con la posibilidad del Reiki y fue un alivio, pude salir de ese estado crítico. En las sesiones de reiki tomé consciencia de la energía de mi cuerpo y cómo podía esta energía estancarse y ser liberada. Aprendí cómo hacer reiki a mi misma y encontrar tranquilidad, confianza, bienestar.
— Milka

Porque Reiki a Domicilio....
En lo personal conocí el Reiki a través de la misma persona que hoy me entrega esa energía...es real..es transparente..es sólo luz que llega a tu vida...y sientes su resultado...muy agradecida
Cómo me ayudó.....mi día a día es full...en cuanto a trabajo .. actividad extraprogramática...casa..y un sin número de cosas....obvio que llegan instantes que necesito centrar mis energías y estar en pie nuevamente...cada sesión de Reiki ha sido primordial para ello
María Elena cómo Reikista...si buin ella es luz y energía como persona.....sabe canalizar perfectamente toda esa luz en uno...es increíble cómo a través de sus manos uno recibe, canaliza y procesa esa energía..ella es maravillosa....
— Patty Vargas

Mi historia con el Reiki comienza hace 8 años atrás, año en el cual mi hijo menor por tener déficit atencional le recetan el Ritalin después de llevar un año con terapias semanales de psicólogo, psicopedagogía y neurología.

Mi hijo de pequeño siempre solo quería jugar y cuando entro al colegio empezaron los problemas porque no ponía atención en clases y distraía a sus compañeros, cuando pasó a tercero básico empezaron los problemas mayores porque en el colegio lo mandaron al neurólogo para que pudiera continuar estudiando.

Siempre fue muy agotador y estresante tener que llevarlo constantemente a terapeutas, luego busque lo mismo a domicilio pero cuando tuve que comprar los medicamentos me di cuenta que mi hijo era una planta cuando los tomaba; en ese momento comencé a buscar terapias alternativas porque por ningún motivo le daría esos medicamentos a mi hijo.

Comencé con las flores de Bach pero el tratamiento era muy lento, luego seguí investigando y encontré el reiki era algo muy desconocido para mi y con desconfianza me comunique con una hermosa persona quien era la terapeuta, con desconfianza pedí una hora para mi para saber de qué se trataba y fue cuando sin querer también descubrí que me ayudaba con el estrés que en ese entonces yo sufría por no poder ayudar más a mi hijo.

Cuando le pregunté a la terapeuta si el tratamiento era efectivo con los niños me dijo que sí y que al deficit atencional ayudaba mucho porque lo que necesitaba mi hijo era madurez, (otras cosas). Fue cuando partimos con las sesiones semanales, mi hijo estuvo con la terapia por 3 años y en ese tiempo le ayudó mucho a madurar y a concentrarse en el colegio.

Desde ese tiempo yo también seguí con las sesiones semanales, con el tiempo mi estrés aumento por mi desempeño laboral ya que me demanda mucho mi trabajo; me he ganado algunas enfermedades auto inmune producto del estrés y solo las terapias de reiki me han ayudado a descargar la energía negativa que me produce el estrés, no tuve que seguir tomando medicamentos.

Hoy para mi esta terapia alternativa me ayuda con el bruxismo, con la ansiedad y el estrés de manera natural.

Tengo que agradecer a mi hoy querida amiga Maria Elena quien siendo una gran maestra reikista nos ha ayudado mucho a salir a delante con nuestro hijo menor y con sus terapias me ha dado energías para ser luchando. Gracias al reiki mi hijo hoy es un adolescente como todos incluso más maduro que sus compañeros y no tiene problemas de concentración, por mi parte yo puedo seguir haciendo mil cosas y trabajar porque sé que en mi siguiente sesión de reiki recargar mis pilas para seguir adelante.
— Macarena Morales Fuentes

#graciasgraciasgracias